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¡EXISTEN!: INTELIGENCIAS DE TRAS DIMENSIONES

¡EXISTEN!: INTELIGENCIAS DE TRAS DIMENSIONES
En los últimos años, una serie de descubrimientos, tanto en el campo de la Física como en el de la Cosmología, apuntan a la existencia de infinitos universos paralelos que conviven con el nuestro, aunque la actual tecnología no nos permita de momento observarlos.
 
Son muchos los científicos que se preguntan si en esas otras realidades dimensionales existe vida inteligente y, en ese caso, si podrían penetrar en nuestro universo. En este reportaje planteamos que muy probablemente ese contacto interdimensional ya ha tenido lugar, y las evidencias serían fenómenos hoy marginales para la ciencia como los OVNIs o la comunicación a través de medios tecnológicos con entidades de otros planos de existencia…
En noviembre de 2013, se dio a conocer un mapa del cosmos que contiene todos los datos de la radiación de fondo del mismo, obtenidos hasta entonces por el telescopio espacial Planck. Físicos y cosmólogos han llegado a la conclusión de que dicho mapa constituye la primera prueba contundente de la existencia de universos paralelos, puesto que las anomalías detectadas por Planck sólo pueden explicarse por la existencia de la fuerza gravitatoria de otros universos, situados en regiones del espacio-tiempo indetectables por nuestra actual tecnología.
La radiación de fondo también se conoce en el ámbito científico como «eco» del Big Bang: la «explosión inicial» de la que surgió nuestro universo. En la actualidad, la mayoría de los físicos que estudian el enigma del origen del cosmos, defienden que el «gran estallido» se produjo a consecuencia de lo que los expertos denominan singularidad o fluctuación cuántica en un universo paralelo, lo que dio lugar al nuestro. Como consecuencia de dicha «explosión», el universo está en continua expansión, tal como se ha comprobado repetidamente. Además, tanto la distribución de los elementos químicos del mismo como la datación de los más antiguos –unos 13.700 millones de años–, concuerdan con la teoría del Big Bang. Por si esto no bastase, a finales de los años 40 del pasado siglo, los defensores de dicha hipótesis concluyeron que en algún momento nuestros radiotelescopios deberían captar el «eco cósmico» generado por el «estallido primordial». Y en 1964, dos astrofísicos, Arno Penzias y Robert Wilson, lo descubrieron, obteniendo por ello el Premio Nobel de Física.
 
SORPRENDENTE EVIDENCIA CIENTÍFICA
El mapa de la radiación de fondo al que nos referíamos al principio de este reportaje, muestra una concentración mayor de la misma en la mitad sur del cielo y también un «punto frío», hechos que únicamente pueden explicarse a ­causa del «tirón» gravitatorio generado por universos que no podemos ver. Esta circunstancia ya había sido predicha en 2005 por dos prestigiosos físicos teóricos: Laura Mersina-Houghton y Richard Holmen, quienes en estos momentos no paran de recibir felicitaciones de sus colegas. Por si fuera poco, desde hace un par de años los científicos también están detectando una anómala concentración de agrupaciones galácticas, las cuales se dirigen hacia un «punto caliente» situado en los límites del universo conocido –cerca de las constelaciones de Vela y Centaurus–, particularidad que también muestra la presencia de fuerzas gravitatorias generadas por universos paralelos al nuestro.
Algunos astrofísicos, como el laureado e influyente Stephen Hawking, apuntan a un método alternativo para detectar la existencia de universos paralelos. Consistiría en estudiar las llamaradas cósmicas que emiten los agujeros negros de pequeño tamaño antes de desvanecerse por completo. Su aspecto circular se debe a que se curvan alrededor de otras dimensiones espacio-temporales, pero cuando desaparecen, su contorno se transforma en una especie de cuerda oscura, que termina rompiéndose inmediatamente después.
Analizando la frecuencia del pulso de radiación de dicho cordel negro, podrían incluso calcularse ciertas características de esas dimensiones extra, cuya verdadera realidad siquiera podemos llegar a imaginarnos… (Continúa en AÑO/CERO 283).
 
 
 
 
 
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