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Sonora, la prueba de fuego para Beltrones

La elección para gobernador en el estado de Sonora el próximo 7 de junio representa la prueba de fuego para que se catapulte o decaiga el imperio político de Manlio Fabio Beltrones. Un personaje ligado a la élite política desde el inició de sus avatares en la vida pública.
Y aunque el sexenio de Ernesto Zedillo -1994-2000- lo dejó en la marginación y hasta el desahucio, al finalizar este recomenzó su ascenso y resurgió de sus cenizas.
Para 2006 ya era Senador de la República y coordinador de la bancada del PRI para el periodo 2006-2012. Al término de esa legislatura el sonorense se había fortalecido tanto, al punto de ser considerado un aspirante a la candidatura presidencial con posibilidades reales de ser el elegido por los órganos del partido. 
Sin embargo, perdió esa posibilidad  frente a Enrique Peña Nieto, quien proyectó desde su paso como gobernador del Estado de México, un carisma con las multitudes y un imán con el sector femenino, que opacó a Beltrones Rivera, y que pesó en la elección del candidato presidencial en 2012. 
Beltrones perdió así la batalla más importante de su carrera política hasta ese momento, no obstante ser Peña Nieto un personaje de menor peso político, de menor experiencia en la vida pública y no contar con estudios más allá de la licenciatura.
Luego de este episodio, Manlio Fabio Beltrones, ya como diputado y coordinador de su bancada, perdió en las urnas las elecciones al gobierno de Guerrero y de Baja California, con sus candidatos, los legisladores con licencia, Manuel Añorve y Fernando Castro Trenti.
Hoy por hoy  la carta más vistosa para que Beltrones muestre si tiene fortaleza política en el estado y el país, es la candidatura de Claudia Pavlovich al gobierno de Sonora.
No obstante se observa que la candidata priista no ha logrado repuntar como podría esperarse por tratarse de una propuesta de Beltrones, quizás el político más poderoso de Sonora.
A la fecha el candidato del PAN al gobierno del estado, Javier a Gándara, con todo y su avanzada edad de 70 años, se mantiene a la cabeza en las encuestas con 8 puntos arriba en la intención de voto sobre Pavlovich, al margen de la exitosa campaña de desprestigio contra el panista Guillermo Padrés, gobernador del Estado. 
Cierto que el PAN ha trabajado para que Javier Gándara se mantenga a la cabeza de las preferencias, pero también el PRI coadyuva para que se mantenga esa tendencia.
Los priistas en Sonora no han concretado la unidad en torno a Pavlovich, tampoco se observa apoyo sustancial del gobierno federal para la campaña, ni siquiera Ernesto Hopkins --Pato de Lucas--, sonorense de talla nacional por ser actual director del Instituto de los Mexicanos en el Extranjero, se sumó al equipo de la candidata, a pesar de ser invitado y nombrado públicamente como parte de éste.
Y es que dentro del PRI, el grupo en el poder que encabeza Enrique Peña Nieto como presidente de la República y administra Luis Videgaray desde la Secretaría de Hacienda, le está cerrando el paso a Beltrones, bajo la lógica de que empoderarlo significa fortalecer a un rival frente a las elecciones del 2018. De ahí que con la derrota del PRI en Sonora significaría el triunfo del grupo de los mexiquenses en el poder. 
Así, la prueba de fuego para Beltrones son las elecciones en Sonora. De ganar la gubernatura mantendría su poder; de perderla, comenzaría su declive una vez más desde su tierra natal.
 
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